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William Pate, San Antonio Review: Contanos de vos: de dónde sos, qué hacés y qué es lo primero que querés que la gente sienta cuando ve tu obra.
Rodrigo Silveira: Mi nombre es Rodrigo Silveira, tengo 31 años y soy de Montevideo, Uruguay, específicamente del barrio Cordón. Desde pequeño siempre tuve la necesidad de expresarme plásticamente, ya sea dibujando, pintando o creando figuras con cerámica y plasticina.
Principalmente me dedico al tatuaje, pero no considero que introducirme como tatuador sea lo que más me represente, ya que me siento más como un artista o ilustrador que además plasma diseños en la piel de las personas.
SAR: Si tuvieras que explicarle qué es la pelusa a alguien que nunca la vio, ¿qué le dirías?
RS: La pelusa es el fruto que genera el árbol del plátano (platanus x hispanica) que se encuentra en gran parte de la ciudad y del país (también en Argentina y Chile según me han escrito en redes sociales).
Si tuviese que explicarle a alguna persona del extranjero le diría que es una manta de alergia e irritación que vuela en el aire desde septiembre a fines de año. Probablemente sea el árbol más predominante de la ciudad o al menos es el que más genera controversia, ya que en verano te da sombra, en invierno te protege un poco de la lluvia y el viento, y en primavera se desata el apocalipsis alérgico.

SAR: Llévanos al primer año en que hiciste Muerte a la pelusa. ¿Qué te molestó (o te entusiasmó) lo suficiente como para arrancar una tradición anual?
RS: El arte relativo a la pelusa nace por mi alergia e incomodidad con respecto a la misma. La primera ilustración surgió en 2019 y al compartirla en Instagram vi que generó revuelo y causó gracia entre clientes y amigos, entonces decidí convertir ese diseño en stickers para regalar y ahí noté mucho más empatía con el concepto que acababa de crear casi sin quererlo.
Fue una manifestación que continúa ramificándose gracias a la devolución del público y eso es lo más hermoso que le puede pasar a un artista.
SAR: Contanos el paso a paso de la obra de este año: primer boceto, elección de paleta y el momento en que supiste que estaba lista.
RS: La obra de este año llamada Muerte a la pelusa vol. VI es mi pintura más ambiciosa hasta la fecha y combina una paleta vibrante rodeada de colores más apagados para generar un contraste visual llamativo. Mide 1 x 1,20 m y es la adaptación de Muerte a la pelusa vol. IV que es un grabado realizado el año pasado en donde se narra una batalla épica entre un ejército de ranas contra un ejército de pelusas. En la versión de este año estoy plasmando la pintura en acrílico sobre lienzo que será presentada el 18 de octubre en Fuzz Café; un lugar donde estoy orgulloso de hacer mi primera muestra como artista, ya que ahí me siento como en casa.






SAR: ¿Por qué pensás que la imagen resuena tanto? ¿Es queja, celebración o un poco de las dos?
RS: Creo que el concepto resuena mucho porque es un odio colectivo hacia las pelusas. Solamente generan irritación en los ojos, la garganta y mucha alergia, además de que pican bastante cuando se te meten dentro de la ropa. Ahí es cuando entra mi trabajo en ilustrar esa mezcla de sensaciones negativas y tratar de compartirlas a través del humor y el arte.
SAR: Bromeaste con que la pelusa es tu musa. ¿Cuál es, de verdad, la relación entre la molestia y la inspiración para vos?
RS: Debo confesar que la pelusa es mi musa ya que la considero hermosa (solo estéticamente) por sus tonos dorados y por la corteza del árbol que es una belleza especialmente los días de lluvia; de esos colores robo un poco para lograr mi paleta a la hora de pintar.
SAR: La gente se pasa mil historias sobre cómo estos árboles se hicieron tan comunes. ¿Qué versiones escuchaste? ¿Qué te suena más verdadero como vecino observador?
RS: Hay miles de mitos e historias acerca del origen de los árboles de plátano en Uruguay y honestamente me divierte escuchar o leer la diversidad de cuentos que se han generado y deformado a través de los años. Una de mis anécdotas favoritas es que un político o empresario lo trajo al país a fines del siglo XIX tras querer imitar el paisajismo de París y la historia cuenta que se fue de fiesta gastándose casi todo el presupuesto y con el vuelto compró el peor árbol posible para condenarnos.
SAR: Contanos de tu personaje del sapo y de tus colaboraciones con crews/marcas de skate locales: ¿cómo se cruzan y se retroalimentan esos mundos con la serie de la pelusa?
RS: Mi pasión por dibujar y pintar ranas surge también en 2019, donde tuve la posibilidad de vivir casi todo el año en Suecia, y tras una semana de lluvia intensa y encierro, decidimos salir a pasear con mi pareja y uno de nuestros mejores amigos que me acompañaron en la aventura europea. Vivíamos al lado de un bosque, por lo que cada paso hacía saltar ranas de todo tipo de colores y tamaños, desde 5 mm hasta más de 13 cm de largo. Después de eso, cada vez que me sentaba a dibujar se manifestaba el deseo de graficar una rana porque su anatomía no difiere tanto de los humanos, además de que me generan mucha gracia y se vuelven muy versátiles a la hora de disfrazarlas, tatuarlas o adaptarlas a cualquier estilo artístico. Y al igual que con la pelusa vi que al público también le generaban gracia y eso se vuelve un combustible para seguir ilustrándolas por siempre.


SAR: ¿Qué herramientas mantenés a mano cuando arranca la temporada de pelusa? ¿Pinceles? ¿Marcadores? ¿Digital? ¿Qué es innegociable?
RS: Trato de implementar todas mis herramientas y conocimientos a la hora de hacer una nueva pintura para la colección de Muerte a la pelusa y lo único que vengo manteniendo es que todas estén representadas en el estilo medieval que me parece muy divertido y desafiante. Puede ir desde acuarela, temperas, óleos, pasteles, acrílicos, tizas sobre papel o lienzo hasta grabar linóleo con herramientas de corte como trincheta y gubias para tallar y así generar grabados en serie. También he logrado unir dos de mis tres grandes pasiones como son el skateboarding con la pintura (la tercera gran pasion es el tatuaje) en donde cuento con el patrocinio de la tienda República que me provee tablas para que pueda pintar y usar con una lija transaparente así la obra me acompaña cada vez que salgo a patinar.
SAR: ¿En qué estás trabajando ahora y va a aparecer la pelusa ahí (aunque sea como un guiño interno)?
RS: En este momento estamos trabajando con mi pareja Lucía González para el evento de Muerte a la pelusa el 18 de octubre en Fuzz Café (Ciudadela 1424) y ahí llevaremos todo lo que podamos para compartir con quienes vayan a la cafetería. La idea es hacer una muestra de las seis pinturas realizadas hasta el momento y a fin del evento realizar un sorteo de dos tablas pintadas con acrílico, obviamente con la temática pelusera.
Además habrá feria con los estampados hechos por Lu: Camisetas, totebags, banderines y por mi parte voy a llevar un set de 10 stickers, láminas, grabados, cuadros y algunas sorpresas para regalar.


SAR: ¿En qué parte de la ciudad te resulta más fotogénica la pelusa?
RS: Particularmente en las plazas de 18 de julio como la Plaza de los Bomberos, donde más he visto la “nevada dorada”, o por ciertas avenidas donde se convierten en el pasillo del infierno, cuando en varias cuadras seguidas solo se encuentran árboles de plátano.
SAR: ¿Llevás una lista de ideas entre una temporada y la otra?
RS: Si tengo una lista que se va agrandando constantemente y especialmente en primavera, donde más me inspira.
Tengo muchas más ideas que tiempo para plasmarlas, por lo que cuando voy a crear algo al respecto, trato de realizar el propósito que más me entusiasme en ese momento, o si no, fusiono varias de esas ideas para darle más capas de originalidad y gracia a las obras.
SAR: ¿Cuál es tu comentario favorito que te hayan dejado en un post de pelusa?
RS: Afortunadamente no podría elegir qué comentario es el que más resuena porque hay varios muy creativos y cada día se expande el universo de la pelusa y eso trae más reseñas acerca del asunto. Sin dudas, a las personas les das algo de creatividad y te devuelven más ideas para plasmar haciendo una bola de nieve (o pelusa) cada vez más grande. De a poco Muerte a la pelusa se está convirtiendo en una revuelta social que no sabemos en dónde terminará.
SAR: ¿Algo más para agregar o compartir con nuestras lectoras y lectores?
RS: Nos gustaría invitarlos al evento a compartir un rato, una charla y un odio común hacia la pelusa. El arte y el café nacieron para ser compartidos y qué mejor excusa que encontrarnos y conocernos ahí.
Y personalmente agradezco si llegaste a leer hasta acá, significa mucho para mí.
